Cataluña ha sido tradicionalmente un destino atractivo para la inversión extranjera, especialmente en ciudades como Barcelona y en la costa mediterránea, donde se han registrado altas demandas en el sector inmobiliario. En Dr. House analizamos los datos que se prevén con respecto a las inversiones extranjeras.
En el último trimestre, la participación de los inversores internacionales alcanzó un 16.79% de las transacciones inmobiliarias totales, según el Colegio de Registradores de España. Este auge responde a factores como el clima, la ubicación y la amplia oferta de propiedades, que consolidan a la región como una de las más demandadas por los compradores internacionales.
Entre los principales grupos de inversores, destacan los estadounidenses, seguidos por los chinos, que son los más activos en el mercado catalán. En menor medida, los británicos, franceses y alemanes también invierten, siendo la oferta variada en cuanto a perfiles de compradores. Algunos buscan propiedades como segundas residencias en la costa, otros lo hacen para generar rentabilidad a través del alquiler turístico, mientras que también hay quienes se interesan por viviendas de menor tamaño en ciudades como Barcelona.
La llegada de la Golden Visa ha incentivado la inversión, pues ofrece a los extranjeros la posibilidad de obtener la nacionalidad española y acceso a la zona Schengen. Esto ha impulsado las compras, sobre todo de ciudadanos chinos, rusos, británicos y estadounidenses. A partir de la aprobación de esta visa en 2013, las inversiones extranjeras han aumentado, con un repunte notable en los últimos años.
Las zonas más demandadas para la compra de viviendas incluyen el centro de Barcelona, particularmente los barrios de l’Eixample y Ciutat Vella, así como áreas costeras cercanas como Sitges y la Costa Brava. Este tipo de demanda, especialmente de ingleses, alemanes y franceses, ha mostrado un crecimiento en localidades como Rosas y Lloret de Mar.
Para 2025, se espera que las inversiones sigan siendo positivas. Aunque las modificaciones en las leyes de vivienda podrían generar incertidumbre, la alta demanda de inversores internacionales parece mantener una tendencia creciente en el sector inmobiliario de Cataluña.